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Cincuenta Años de la Sociedad Botánica de México
Javier Valdés
Iniciadores de la Sociedad Botánica
Estimo adecuado mencionar que en el momento de la fundación de nuestra
Sociedad, todos sus iniciadores eran de edad madura o avanzada, por lo que
en la actualidad casi todos han fallecido, por lo que creo que en esta ceremonia
del cincuentenario al menos deben escucharse sus nombres a manera de lista
de presentes:
Prof.. Juan Balme
Prof.. Manuel a. Castañeda
Ing. Agustín Gómez Gutiérrez
Ing. Gabriel Itié
Prof. Maximino Martínez
Dr. Faustino Miranda
Sr. Otto Nagel
Dr. Daniel Nieto R.
Prof. Bibiano Osorio Tafall
Dr. Blas P. Reko
Profa. Irene Ribera
Ing. Angel Roldán
Prof. Alfredo S. Marroquín
Ing. Américo Schwarz
Prof. Manuel Ruíz Oronoz
Prof. Gustavo Aguirre Benavides
Prof. Francisco Villagrán
Profa. Lucía P. de Roldán
Dr. Ladislao Paray
Prof. Pandurang Khankhoje
Sr. Glenn Davis
Ing. Manuel Ornelas
Ing. Moisés Fraire
Dr. Alfonso Dampf
Sr. Porfirio Hernández
Ing. Ernesto Azcbn
Entre estos nombres figuran los de profesores de escuelas, ingenieros
forestales, médicos y otros no profesionistas, o sea que aunque entre
ellos figuran algunos que ejercían la botánica a nivel profesional,
en realidad la mayoría eran aficionados o su actividad botánica
era colateral a su ocupación principal. Por eso es de admirar más
aún que este grupo de pioneros de nuestra Sociedad al conjuntarse,
lo hicieran con objetivos claros para el momento y para el futuro, estimulados
por los miembros profesionales como el multicitado Maximino Martínez,
quien ya tenía un buen tiempo de ejercer profesionalmente la botánica
de manera autodidacta. Estos objetivos estuvieron enfocados a la práctica
botánica. El primero y básico fué: "el estudio
de la flora mexicana y la divulgación de los conocimientos relativos
a ella". Esta frase-objetivo figuró en el Boletín de
la Sociedad desde el número 1 hasta el 24, o sea hasta 1959; pero
además otras de las finalidades eran: "estimular la formación
de herbarios" y a este respecto hay que recordar que, en aquella época,
prácticamente el único herbario formal que existía
en el país era el Herbario Nacional del Instituto de Biología
de la UNAM, que además de estarse enriqueciendo contaba con el caudal
de ejemplares heredados del extinto Instituto Médico Nacional y la
también desaparecida Dirección de Estudios Biológicos.
Otro objetivo era organizar conferencias sobre temas botánicos, porque
ésto prácticamente no existía en el raquítico
ambiente científico nacional de aquel entonces y aún menos
por lo que se refiere a botánica y desde luego en ese tiempo de la
fundación de la Sociedad, ni siquiera se pensaba en congresos, mesas
redondas o el tipo de reuniones a que ahora estamos acostumbrados. Finalmente,
otro de los objetivos iniciales de la Sociedad fué el de difundir
por medio de publicaciones el resultado de las investigaciones botánicas.
Estos objetivos iniciales y básicos, podemos decir con satisfacción
que con altibajos en distintas etapas de su existencia se han cumplido,
gracias a la labor tesonera de sus directivas y a la respuesta entusiaste
de su membresía, que ha sabido llevar a sus instituciones de trabajo
lo escuchado y la filosofía de la Sociedad.
Macpalxochitl 128, Diciembre de 1991
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